Estás en guiadelcomic.com > cómics >
 


 
  Los niños y preadolescentes son los protagonistas de El Último Recreo

¿De qué va? // Ciencia-ficción. El Último recreo nos situa en una indeterminada época contemporánea o de un futuro próximo, justo después de que estalle una bomba que mata a las personas y deja intactos edificios y objetos inanimados: una "Bomba sexual" que ha matado a todos aquellos en edad de mantener relaciones sexuales. Sólo han sobrevivido los niños, que deberán aprender a sobrevivir, relacionarse entre ellos y organizarse sin la autoridad ni la guía de los adultos. Así, en El último Recreo seguiremos la historia de diversos niños de varias edades que viven en una gran ciudad, así como su reacción y adaptación a la nueva situación.

Sobre el cómic // El último recreo fue publicado originalmente entre 1983 y 1984, serializado en la revista 1984 de Toutain Editor. Era una época donde la guerra fría y el miedo a un holocausto nuclear todavía rabiaba con fuerza, lo que ayuda a comprender las razones del punto de partida del cómic. La premisa de la historia no es innovadora, ya que guarda algunos paralelismos con novelas como El señor de las moscas o Mecanoscrito del segundo origen, pero El último recreo consigue un desarrollo y unos resultados propios más que notables. No en vano muchos la consideran la mejor de la serie de obras que realizaron conjuntamente el guonista Carlos Trillo y el dibujante Horacio Altuna, posiblemente la pareja creativa más importante que ha dado el tebeo argentino después de la formada por Oesterheld y Breccia (los autores de Mort Cinder y El Eternauta).

Una muestra del desolado paisaje urbano habitado solamente por niños
en el que se desarrolla buena parte de la historia.

GALERÍA

  • Página interior. "Tengo miedo de crecer..." / "Claro, si creces te mueres por los efectos de la bomba..." / "No... otras cosas de crecer son las que me dan miedo."
  • Página interior. Un original diseño de página de Altuna.
  • Página interior. El inquietante Edén preadolescente de El último recreo.

FICHA

Título: El último recreo
Autores: Carlos Trillo (guión) y Horacio Altuna (dibujo)
Edita: Planeta-DeAgostini Comics (mayo 1998)
Formato: Álbum tapa blanda con solapas, 104 pgs b/n, 6,58 €. Obra completa.
Comentarios: Recomendada para lectores adultos.
Nota: Se trata de un cómic que lleva unos años publicados y que no es muy común encontrarlo en stock en librerías especializadas, por lo que los siguientes datos pueden seros de utilidad para conseguirlo: en el catálogo de fondo editorial de Planeta que suelen enviar anualmente a los libreros especializados, la obra aparece como "Último Recreo" (sin el "El" delante), con código 4CW0. Con estas indicaciones cualquier librería especializada no debería tener problemas para conseguiros el cómic. También podeis comprarlo en tiendas on-line como PlanetaComic (aquí teneis el link directo) o NormaSabadell.com (apartado "cómic europeo / Altuna").

LA PALABRA DE LA CRÍTICA

"Deliciosa obra de Carlos Trillo y Horacio Altuna, una bellísima historia sobre la pérdida de la inocencia y la lucha por la supervivencia."
-- Nacho Illarregui, en su (muy interesante) página de reseñas de comics, mencionando El último recreo en una reseña de Mort Cinder.

"El pesimismo que venía filtrándose gota a gota en los anteriores trabajos de Trillo y Altuna eclosiona finalmente en este impresionante y negrísimo tebeo, de lectura tan incómoda como apasionante. (...) Lo de la bomba es lo de menos. No es sino un punto de partida, una excusa perfecta para situarnos en el escenario elegido por los autores: un mundo infantil en el que los niños no sólo demuestran ser víctimas de la locura de sus padres, sino también portadores del mismo virus, el de la inmadurez (entendida, en este caso, como concepto global). La lucha por la superviviencia les lleva, cómo no, a agruparse en pandillas de diferentes signos, y a defender o a atacar a los que no comulgan con sus actitudes vitales. Aparte de ser una lectura repleta de simbolismos (la muerte del niño, en este caso real, que conlleva el paso a la madurez; el abandono de una forma de ver y vivir el mundo -los juguetes desparramados por la carretera-; la necesidad de trascender conocimientos irracionales si queremos prosperar como sociedad -la pareja interracial-; etcétera, etcétera...), El último recreo es una odisea verdaderamente apasionante, en la que a lo tonto a lo tonto, de un modo aparentemente ligero y mucho menos farragoso que este texto que estáis leyendo, se nos narra nada menos que la reconstrucción del mundo, a partir de cero y dejando, o intentando dejar atrás, la podredumbre de una sociedad completamente estancada que está muerta incluso antes de que caiga la bomba. En todo caso, ni Altuna ni Trillo son ingenuos, y la obra tiene una estructura apropiadamente circular que deja, siendo optimista, no uno, sino dos interrogantes en el aire. Siendo pesimista, prácticamente dos certezas."
-- Óscar Palmer, U #22 (febrero 2001)

Un grupo de niños decidirán abandonar la ciudad,
con el peligro del despertar sexual siempre pendiente sobre ellos.

"Carlos Trillo supo aportar a este punto de partida cataclísmico, repetido hasta la saciedad en la historieta, el cine y la literatura de la época, un enfoque relativamente novedoso que le permitió exponer sus inquietudes sociales, ofrecer una radiografía de la condición humana y ofrecernos unos guiones sólidos y desencantados.
     El álbum se estructura en doce historietas autoconclusivas en apariencia. Cada una de ellas desarrolla una anécdota desesperanzada que muestra la difícil adaptación de unos niños perdidos en un mundo para pero sin adultos, dominado por el caos de la lucha por la supervivencia; la progresiva pérdida de inocencia de unas criaturas inmaduras abocadas a reproducir los defectos de la socidedad en cuyo seno nacieron. En sus páginas se dan cita la desorientación, el sentimiento de vulnerabilidad, la cobardía, la vanidad, la desconfianza, los celos, el desprecio, el egoísmo, la avaricia, la insolidaridad, la pérdida de horizontes y modelos de comportamiento, el abuso de fuerza, la coacción al indefenso, el apego a lo superfluo... El catálogo de sentimientos que, en definitiva, originaron la situación en que se ven inmersos. (...)
      Cuesta imaginar un dibujante más apropiado para El último recreo que Horacio Altuna. Cuando acometió su realizacion llevaba siete años colaborando con Carlos Trillo y existía un alto grado de compenetración entre ellos. El resultado es, probablemente, el mejor trabajo de ambos hasta la fecha.
     Con un estilo definido y reconocible, [Altuna] ofreció en esta serie una planificación muy meditada, una puesta en página ejecutada con sencillez engañosa que recogía todo el saber acumulado en casi veinte años de práctica de la profesión. El sentido de la narración gráfica del que hace gala le permite marcar el ritmo de lectura, ora acelerándola, ora haciendo uso del silencio. Cada plano, cada detalle, cada iluminación, cada mirada se aleja del efectismo vacuo para ponerse al servicio del relato y contribuir a crear la atmósfera precisa que recree la desesperanza y el pesimismo que tiñen los guiones de Trillo. En los escenarios expresionistas en negro y blanco que nos hace creer reales inserta la figura humana: unos personajes caracterizados a la perfección y dotados de la expresividad corporal y facial precisas para llevar a buen puerto su empresa. Poca veces se ha visto en un tebeo que no llevara la firma de Carlos Gimenez [el autor de Paracuellos] un retrato tan fiel de la mirada infantil; menos aún unos cuerpos y rostros que con tal economía de trazo, más bien precisamente gracias a ella, transmitan tantas sensaciones. Sus preadolescentes, sean masculinos o femeninos, sugieren con sutileza la mixtura de sensualidad e inocencia propia de una sexualidad emergente, que intuimos a flor de piel aunque casi nunca se explicite. ¡Cuanto podrían aprender de estas páginas algunos dibujantes que, dentro y fuera de nuestras fronteras, se empeñan en hacernos creer que sus figuras hipertrofiadas y de encantos sexuales nada implícitos representan púberes!"
-- Eduardo García Sánchez, U, el hijo de Urich #11 (julio 1998)

CARLOS TRILLO

Carlos Trillo (Argentina, 1943) es un guionista de carrera extensa y prolífica, habiendo colaborado con la práctica totalidad de autores argentinos de su momento y recibido diversos premios, entre los que destaca el prestigioso Yellow Kid que otorga el festival de Lucca (Italia). Aunque daría sus primeros pasos como guionista en 1961, no sería hasta 1975 cuando empieza el grueso de su producción, y desde entonces ha participado en casi todas las revistas argentinas que han visto la luz (siendo incluso el creador de algunas de ellas).
     En 1975 inicia su colaboración con dos grandes nombres de la historieta argentina; por un lado con Alberto Breccia (Mort Cinder), con quien realiza Un tal Danieri, primero de una larga colaboración en forma de series y adaptaciones literarias; por otro, con Horacio Altuna, con quien realiza una tira diaria de caracter costumbrista para el diario Clarín y con colaboraría ininterrumpidamente hasta 1985 dando series como Las puertitas del Sr. López (adaptada a película de imagen real en 1988), Charlie Moon, El último Recreo y Tragaperras. Pero no serían los únicos dibujantes con los que inició una larga colaboracioón: entre 1977 y 1982 escribiría Alvar Mayor para Enrique Breccia, un larguísimo serial que los dos autores realizarían al tiempo que otros más breves, y en 1979 comenzaría una larga colaboración con Cacho Mandrafina, relación de la que han surgido obras como Cosecha Verde.
     A finales de los ochenta también comienza a colaborar con otros dos notables autores argentinos de una generación más joven y con los que realizó varias obras: Eduardo Risso (actualmente encumbrado en EEUU gracias a la serie 100 Balas), con quien realiza Fulu y Yo vampiro entre otras, y Carlos Meglia, con quien crea Cybersix, una serie de aventuras y ciencia-ficción que ha sido incluso adaptada a serie de dibujos para TV.
     En 1985 iniciaría una estrecha colaboración con el dibujante español Jordi Bernet realizando varias series, pero su personaje conjunto más conocido y longevo lo crearían en 1992 (co-guionizada por Maicas): Clara de Noche, para el semanario El Jueves. Con Bernet sigue colaborando actualmente y por ejemplo también ha creado serial Chica Dum Dum (1997) para la revista Penthouse Comix.
     Además de guionista, Trillo es experto editorial y periodista, así como teórico, habiendo co-escrito varios libros sobre historieta: El Humor gráfico, El humor escrito y Las historietas (1971) e Historia de la Historieta Argentina (Ediciones Record, 1980).

+info :: Perfil del autor en El último recreo (usado como base para este texto).

HORACIO ALTUNA

       
El loco Chávez   El último recreo   Chances   Ficcionario   Hot L.A.

Horacio Altuna (Córdoba, Argentina, 1941) es uno de los grandes dibujantes que ha dado la historieta argentina, verdadero prodigio del dibujo que destaca especialmente su dominio de la figura femenina.
      Altuna inició su carrera en 1965, publicando en diversas revistas argentinas (incluso coincidió con el guionista H.G. Oesterheld [Mort Cinder]) y para la editorial inglesa Fleetway. En 1975 Altuna inicia una extensa colaboración con el guionista Carlos Trillo, con una tira diaria para el periódico Clarín, a la que seguirían varias series (Las puertitas del Sr. López, Charlie Moon y Merchidesky) publicadas en varias revistas argentinas del momento, convirtiendose en un dibujante muy popular en Argentina.
      Por esa época algunas de la series de Trillo/Altuna se comienzan a exportar a Europa, lo que propicia que en 1982 el dibujante se mude a España (y más concretamente a la ciudad catana de Sitges, donde actualmente residen un puñado de excelentes autores argentinos, como Juan Giménez -La Casta de los Metabarones- o el ilustrador Ciruelo Cabral) en pleno apogeo de las revistas, y comienza a publicar regularmente con Toutain Editor. Allí realizaría sus últimos trabajos con Trillo en las series El último recreo (el primer cómic de Altuna realizado directamente para España, y considerada por muchos como su mejor obra conjunta) y Tragaperras (la primera obra realizada a color directo en vez de en el blanco y negro habitual, siendo el resultado tan brillante que la mayoría de su producción posterior la realizaría a color) y luego continuaría realizando historietas ya como autor completo durante el resto de la década.
     Ya en solitario destaca la trilogía temática formada por Ficcionario (1983, su primer álbum en solitario), Chances (1985) y Imaginario (1987-88, realizada ya directamente para el mercado francés, con el mismo protagonista de Ficcionario), donde Altuna se destapa como un guionista de marcado tinte social, usando una sociedad futurista como excusa para criticar aspectos de la sociedad contemporánea. Un trabajo aparte es Time/Out (1986), que significa un breve regreso al blanco y negro y un cambio de tono (vuelta a las aventuras pícaras con mozas de buen ver) para una historia con tono de comedia con los viajes temporales como tema, donde los protagonistas tienen el aspecto del propio Altuna y el guionista Carlos Trillo. A principios de los 90 se publica Hot L.A., cuyo álbum apareció el año 2000, aunque la gran mayoría del contenido se publícó por entregas en 1992. Se trata de una serie de historietas en las que altuna regresa al blanco y negro y abandona la ciencia-ficción, aunque manteniendo su temática social, para narrar historias basadas en diversos hechos reales sucedidos durante los violentos disturbios raciales que tuvieron lugar en Los Ángeles en 1992 después de que un jurado absolviera a los policías que habian apalizado delante de una cámara de vídeo a Rodney King.
      En 1989, con las revistas en decadencia y tras tener problemas con su editor francés para realizar una continuación de Imaginario, Altuna comienza a colaborar regularmente con la conocidísima revista Playboy realizando historietas eróticas a color, con un resultado superior a la media del género, aunque según el propio autor "lo dejé de hacer por cansancio, después de 10 ó 12 años". Estas historietas se han publicado en las ediciones de Playboy de medio mundo (excepto, curiosamente, en EEUU, donde fueron publicadas por Penthouse) y que las ha realizando regularmente durante un buen puñado de años. En España se han publicado hasta cinco recopilatorios de estas historietas entre 1991 y 1997, más un sexto con una selección de historietas ya aparecidas en los anteriores, casi todos publicados por RBA.
      Altuna es además un autor con extensa experiencia en el campo de la tira de prensa, ya que entre 1975 y 1987 realizó para para el diario argentino Clarín (con guiones de Carlos Trillo) El loco Chavez, con historias locales que reflejaban el Buenos Aires de la época. A esta seguiría El nene montanaro, tira de prensa realizada también para el diario Clarín (muy similar en tono a El Loco Chávez, pero realizada por Altuna en solitario) entre 1993 y el 2002. Y a esta le seguiría Familia Tipus (desconocemos la fecha exacta de inicio, en 2003 ya se publicada y en 2006 sigue en curso), esta vez para el diario español El Periódico, una tira de prensa de corte costumbrista y protagonizada por una família urbana "estándar".
     Fuera del campo del cómic, es digno de mención que en 1988 el director Luis Puenzo le contrató para trabajar en el diseño de producción de la película Gringo Viejo (protagonizada por Gregory Peck y Jane Fonda).


Una muestra de Familia tipo, la tira de prensa diaria que Altuna realiza desde
hace unos años para El Periódico

EN PALABRAS DE LOS AUTORES

Declaraciones de Horacio Altuna en U #22:

"Yo voy ahora a Argentina y todavía soy muy conocido. A partir de El Loco Chávez soy un tipo no te digo que popular, pero sí conocido. Y llego acá [cuando se muda a España en 1982] y nadie me conoce. (...) Afortunadamente, cuando empezó a salir El último recreo tuvo bastante repercusión, gustó mucho, y es un trabajo lindo. Ése sí es un trabajo que hizo Trillo sólo, ahí sí me enviaba el guíon. Es decir, no participábamos juntos, no discutíamos juntos. Lo hacía él. Lo que pasa es que el guión me venía con los diálogos, pero todo el desarrollo de página era mío. Más viñetas, menos viñetas. Trillo habitualmente deja mucha libertad a los dibujantes."

"La idea que teníamos en parte era cómo los hijos son los resultados de los padres. No hay ningún tipo de eufemismo tampoco en eso; es decir, un hijo siempre es un resultado. Por comisión o por omisión de los padres. Y ésa es la idea. El hijo de un policía era de una manera, la hija de una actriz de cine era de otra manera, es decir, los chicos se movían en esa ambigüedad, que heredaban una formación y se enfrentaban con esas armas a un mundo que no existía. Era una linda historia."

DEL MISMO AUTOR: FICCIONARIO

Ficcionario (reeditado en 2005 por Norma Editorial) es un álbum realizado por Altuna en solitario, compuesto de seis historietas autoconclusivas de ocho páginas cada una, en las que asistimos a diferentes capítulos de la vida de Beto Benedetti, un immigrante que vive en una indeterminada ciudad de un futuro supuestamente próximo. De fuerte contenido crítico, estas historias sirven al autor para reflexionar sobre distintos temas, como el control del gobierno sobre la población, llevando el "gran hermano" a su máxima expresión, siempre de cara a maximizar el rendimiento en el trabajo la impotencia ante la burocracia, la separación de clases sociales, el abuso de la autoridad (policial), la omnipresencia del sexo y de mensajes de consumo, el trato a los ancianos (como dice un anciano en la historia "Ida y vuelta", "Ustedes saben como trata esta sociedad a los que son como yo. Si no sirvo para consumir... no sirvo para nada.") o el comportamiento humano en situaciones límite (en la historieta "Love Story"). De lectura muy recomendable, en lo formal hay que mencionar la composición de página, donde son los bocadillos de diálogo los que marcan el orden de lectura.
     "Ayer me di cuenta de algo. Mientra estaba en el centro de descarta de tensiones, pensé, y me repetí para mis adentros, que todos ellos eran unos hijos de puta. Me lo repetí hasta hartarme. Y ellos no lo supieron. Aún no se pueden meter del todo en mi cabeza, ja. Todavía puedo pensar lo que quiero... hijos de puta..." -- Beto Benedetti, en la última página de la historieta "El Cerco", de Ficcionario. La libertad de pensamiento es de lo poco que el gobierno no controla en el mundo futurista de Ficcionario.

+ INFO

- Reseña de Rafael Marín en Bibliópolis.

- Sobre Altuna:

- Gigantesca entrevista y repaso a sus obras en U #22 (febrero 2002); de lectura recomendadísima.
- Perfil del autor en El Último Recreo.
- Maestros del Cómic: Horacio Altuna (biografía, repaso a sus obras y galería de imágenes; la fotografía de Altuna que ilustra el texto anterior está toma de esta web).
- Entrevista con Altuna en Tebeosfera.com (noviembre 2002)
- Entrevista con Altuna originalmente publicada en Comiqueando (enero 1997)
- Reseña de Imaginario en Tebeosfera.com
- Reseña de El loco chavez, en Tebeosfera.com

Recopilación y textos adicionales:
Jose Antonio Serrano
Última revisión: mayo 2002